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Desde este espacio los invitamos a pensar, tanto los acontecimientos políticos como las producciones filosóficas y espirituales de nuestro continente y del Mundo Islámico, más allá de los presupuestos ideológicos a partir de los cuales se construye "la realidad" desde los medios masivos de comunicación y de los que se nutren, también, las categorías de análisis de buena parte de la producción académica.

Esperamos sus aportes.


viernes, julio 18, 2008

Justicia Total



Justicia Total

Los musulmanes argentinos estamos ciertamente acostumbrados, especialmente los seguidores de Ahlul Bait, a escuchar las mismas acusaciones, año tras año, en los actos que recuerdan los atentados a la AMIA y a la Embajada de Israel. Ya en su momento reprodujimos en este espacio algunas expresiones de las autoridades sionistas en nuestro país en las que vinculaban a comunidades de musulmanes argentinos con los atentados, haciendo referencia explicita a dos mezquitas shiíes locales. Sin intervención de órgano estatal alguno que exija explicaciones al respecto es de esperar que las mismas se multipliquen impunemente con el correr de los años, respondiendo a las necesidades de los discursos de enfrentamiento y estigmatización para con lo musulmán. Claro está que este musulmán a enfrentar reconoce matices, que la dirigencia sionista ya ha establecido con claridad. El presidente del Congreso Judío Mundial, Ronald Lauder, manifestó, en su última visita a la Argentina el 24 de junio de 2008, su disposición a trabajar con la comunidad “musulmana moderada”. No nos sorprende esta categorización utilizada durante toda la década de los noventa por la administración Clinton para definir a sus aliados de entre los países islámicos. ¿Cómo establecer la medida con la cual determinar esta “moderación”? Para Clinton el parámetro a tener en cuenta fue sencillamente el alineamiento o no con sus proyectos hegemónicos en la región. Para Lauder posiblemente sea el renunciamiento por parte de estos musulmanes a defender a sus hermanos, injusta e intencionalmente inculpados en obscuros atentados. ¿Para establecer relaciones fructíferas con las demás religiones debemos aceptar ciertas injusticias como naturales?, ¿ese es el precio que debemos pagar los musulmanes para ser aceptados, siguiendo los criterios de los portavoces del sionismo?

Por otra parte, esta moderación es exigida solamente a nuestra comunidad. No se formulan expresiones tales como “cristianos moderados” o “judíos moderados”, simplemente porque la intención final de este entramado discursivo apunta a establecer más precisamente las fronteras de las expresiones políticas del Islam (eso que los analistas gustan en llamar incorrectamente Islam político), en tanto que conjunto de opciones válidas de organización social, en diversos grados enfrentadas a los modelos europeo-occidentales.

Entre tanto, los defensores de las más atroces prácticas sionistas en Palestina, (como Pepe Eliaschev, Marcos Aguinis o Pilar Rahola) pululan por estas fechas por cuanto medio de comunicación encuentren disponible para “alertar” sobre el peligro que implica para nuestras sociedades estas expresiones islámicas que se manifiestan en Hizbullah y la República Islámica de Irán. Lamentablemente, artistas y referentes argentinos en materia de Derechos Humanos convalidan, con su presencia acrítica a los actos organizados por las instituciones sionistas, el discurso que pretende fortalecer la construcción de un enemigo religioso-político encarnado en el Islam Shií.

Como musulmanes argentinos no estamos dispuestos a permitir la constante difamación y el ataque permanente a nuestros hermanos; denunciaremos, las veces que sea necesario, la invención de un culpable designado de antemano según las necesidades norteamericano-sionistas y la parcialidad de los magistrados al frente de la causa. En un reclamo del que pretenden apropiarse vaciándolo de su verdadero sentido, pedimos finalmente, como lo hemos hecho siempre, Justicia Total.

Husain ‘Ali Molina